Manifiesto
Por qué ASYCO
No somos un despacho generalista. Y eso debería notarse.
Hay miles de despachos en España y decenas en Tenerife. Esta es la versión corta de cómo entendemos nosotros el oficio y en qué se diferencia de la práctica habitual del sector.
La mayor parte del derecho aplicado se ejerce en condiciones de prisa, volumen y rotación. El cliente entra, plantea, paga, sale. El abogado abre el expediente, escribe lo necesario, presenta el escrito y pasa al siguiente. Es eficiente, pero no es el tipo de práctica que pretende ASYCO.
Nosotros trabajamos por encargo. Es decir: aceptamos pocos asuntos al mismo tiempo, los estudiamos con la profundidad que merecen y los llevamos personalmente hasta el cierre. El cliente que firma con nosotros sabe quién lleva su asunto, sabe cómo se va a desarrollar y sabe que el abogado que firmó la propuesta es el que va a sentarse con la contraparte.
Tres principios técnicos
Anticipación, no reacción
La mayoría de los problemas legales que vemos son problemas previsibles cuya prevención costaba menos que el litigio posterior. ASYCO interviene mejor antes que después: en la estructura societaria, en el pacto de socios, en la due diligence previa, en la planificación sucesoria, en el expediente administrativo cuando llega la primera notificación.
Rigor por escrito
Lo que no está documentado no existe. Cada decisión jurídica relevante se acompaña de la fundamentación que la sostiene, con cita normativa y jurisprudencial precisa, escrita en un lenguaje que el cliente —no solo otro abogado— pueda comprender.
Decir lo que conviene oír
Esto incluye lo que el cliente no quiere oír. Un abogado que solo dice lo agradable cuesta más caro a largo plazo que uno que dice las cosas con criterio. Nuestra utilidad real está en advertir riesgos antes de firmar, no en gestionar consecuencias después.
Lo que no somos
- No somos un despacho de volumen. No tenemos abogados juniors a los que asignar su asunto.
- No somos especialistas en derecho de extranjería ni en alquiler vacacional masivo. Sabemos a quién derivar cuando un asunto no es nuestro.
- No tenemos despachos en quince provincias. Estamos en Tenerife, donde conocemos los juzgados, los ayuntamientos, los notarios y el tejido empresarial.
- No hacemos publicidad agresiva ni captación masiva. La forma de crecer del despacho es por recomendación.
El criterio que define un buen abogado
«La diferencia entre un buen abogado y uno excelente no está en saber más derecho. Está en identificar cuál de las cuestiones jurídicas del caso es la que realmente decide el resultado, y en concentrar el trabajo allí.»
Esa identificación —cuál es la pregunta que importa— es la que separa el trabajo técnico bien ejecutado del trabajo verdaderamente útil para el cliente. Es donde ASYCO pretende aportar diferencia.
Conversación inicial